JUAN PABLO DOMÍNGUEZ ANGULO, Ph.D.
Daños, contratos & SEGUROS

RESPALDO Y RECONOCIMIENTO: VOCES DE LA COMUNIDAD JURÍDICA
Mi práctica profesional se fundamenta en la síntesis de dos cuestiones binarias que definen la seguridad jurídica de cualquier proceso de alta complejidad. La primera cuestión binaria radica en el equilibrio necesario entre el derecho sustancial y la técnica procesal. En los litigios de cuantías extremas, el éxito no depende únicamente del conocimiento de la norma de fondo en seguros, contratos o responsabilidad —áreas de mi especialidad que he estudiado hasta los niveles académicos más altos—; depende también de la maestría en la arquitectura del proceso, disciplina que cultivo con rigor y en la cual ejerzo con reconocimiento. Entiendo que un error en el diseño procesal puede invalidar la tesis sustancial más sólida, y mi función es garantizar que esa brecha de riesgo no exista.
La segunda es la amalgama entre teoría y práctica, bajo la premisa que Kurt Lewin definió con precisión: “No hay nada más práctico que una buena teoría”. No concibo el ejercicio del Derecho sin una sólida formación teórica adosada a una visión profundamente pragmática; la profundidad académica no es un fin en sí mismo, sino la herramienta más potente para obtener la victoria en el estrado.
Esta solvencia técnica no es una pretensión personal, sino una realidad sometida al escrutinio público y profesional más riguroso y objetivo. Ocupé el 5.° puesto nacional en el examen de Magistrados de la Sala Civil, un proceso de selección de escala nacional que solo aprobó el 3,5% de los más de 43.000 aspirantes, tal como fue registrado por La W Radio. Asimismo, soy un Ph.D. Summa Cum Laude del Externado —institución en la que realicé mi pregrado, posgrados y doctorado— y autor citado por el Consejo de Estado.
Pero quizá una de las validaciones más significativas es la que realizan mis propios colegas a través de mis canales de divulgación. He consolidado una comunidad de más de 9.000 profesionales del derecho en la cual mis tesis son debatidas y validadas diariamente por abogados, jueces y académicos de diversos países. Lo que otros podrían interpretar como mensajes halagüeños, yo lo considero un consenso técnico sobre la eficacia de mis interpretaciones jurídicas; un respaldo masivo que avala mi análisis como el referente de última ratio para casos de alta complejidad.
Estos reconocimientos, por parte de mis pares y de entidades estatales, constituyen el testimonio objetivo de una práctica basada en el rigor científico y la precisión clínica aplicada a casos reales. Aquí, una pequeña muestra de los comentarios en mi canal de YouTube:






















